Ciudad de México.- Para poder iniciar reapertura de actividades en los estados, primero se debe controlar la transmisión del Covid-19 en México, advirtió el subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarba Barbosa en videoconferencia.

Aunque reconoció que nuestro país está en colaboración con el organismo a través de la Secretaría de Salud, destacó que se deben ampliar las pruebas para detectar coronavirus e identificar casos sospechosos.

“Es muy importante también, y México está en ese esfuerzo, de ampliar la capacidad de realizar test para monitorear todos los casos sospechosos y de los contactos, ampliar la capacidad de pruebas y PCR es fundamental y la OPS está trabajando ahí para ampliar la capacidad de estos test y pruebas PCR”, manifestó Barbosa.

El representante de la OPS también se pronunció en torno al semáforo epidemiológico que estableció la Secretaría de Salud para dar seguimiento a los contagios en cada uno de los estados y aseveró que no sólo debe aplicarse para realizar estadísticas, sino de manera que pueda tenerse una visión de control sobre los contagios.

“Eso se debe hacer, monitorear cómo está la situación y la decisión de si va a empezar el proceso de reapertura de la economía en México, en Brasil, en Perú y Chile, las recomendaciones son las mismas, primero debe controlar la transmisión”, reiteró Barbosa.

En la misma conferencia, Carissa Etienne, directora del organismo internacional, estimó que en México, y otros países de América Latina, el pico de la pandemia se espera que se presente en “en algún momento de agosto”.

La directiva estimó que, según las condiciones actuales, Chile y Colombia llegarán al punto máxima de la epidemia a mediados de julio.

La batalla es dura, pero no está perdida

La batalla contra el coronavirus en América es dura, pero está lejos de estar perdida, dijo Carissa Etienne, en momentos en que la región se ha convertido en el epicentro de la pandemia.

Hasta el lunes, América acumulaba más de 5.2 millones de casos y 248 mil 545 fallecidos relacionados al virus, la mitad de las infecciones y los decesos de todo el mundo.

"Ante la ausencia de una vacuna o tratamiento eficaz, las herramientas que tenemos a la mano son limitadas, y no tenemos más opción que aprovecharlas al máximo", dijo Etienne.

"La batalla es dura, pero estamos lejos de haberla perdido. Todavía queda mucho por hacer", agregó antes de asegurar que, para octubre, los decesos vinculados al Covid-19 se podrían triplicar en América al sobrepasar los 627 mil y casi cuadruplicar en América Latina y el Caribe a 438 mil.

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