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México.- Amaba a los perros y eso la llevó a la muerte. La noruega Birgitte Kallestad, se conmovió al ver a un cachorro deambulando por una carretera y decidió llevarlo consigo, aun cuando ella disfrutaba de unas vacaciones con sus amigos en Filipinas, el mes de febrero pasado. 

La joven, de 24 años de edad, nunca imaginó que “adoptar” al animalito, tres meses después la iba a privar de la vida. 

Según información dada a conocer por la agencia de noticias AFP, Birgitte Kallestad vio al cachorro cuando realizaba un paseo en moto en la nación asiática. 

Al llegar a Noruega, Brigitte, puso en una cesta al perro y lo llevo al lugar donde se estaba hospedando. 

“Lo limpió, curó, y, para su mayor alegría, el animal se recuperó. Jugaba con el cachorro en el jardín”, aseguró la familia de la chica a través de un comunicado difundido el jueves 9 de mayo. 

En el documento también precisaron que el cachorro comenzó a mordisquear los dedos de la joven, “como es costumbre para jugar” en los perros de esa edad. 

Pero cuando Brigitte llegó a Noruega, comenzó a sentirse mal de salud y tuvo que ser ingresada de urgencias a la sala de cuidados intensivos del hospital de Forde, donde murió la noche del lunes 6 de mayo... Bridgitte Kallestad había sido contagiada de rabia. 

“Nuestra querida Birgitte adoraba a los animales. Nuestro temor es que algo así se repita en personas con un corazón tan grande como el suyo”, precisó la familia en el comunicado. 

Datos dados a conocer por el Instituto de Sanidad Pública de Noruega, señalan que el último caso de rabia contraída por un ser humano en el país nórdico se dio hace 203 años, en 1805; y sobre un animal infectado en 1826. 

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