Por Mike Volta

Era por estos días; lo recuerdo bien, cuando en los años de la primaria en escuela oficial, el corte de cabello por la normatividad exigido, era de tipo militar; el famoso “casquete corto”.

Por la corta edad y época, difícilmente hubiera podido imponer modas, era un sueño llegar a la escuela con algún peinado tipo Kiss, Queen o Van Halen, ellos quienes tenían su cabello muy largo.....pero eso si: bien arregladito y sedoso, que era envidiable incluso para muchas damas.

Por supuesto que en la vacación veraniega nunca llegó a crecerme el cabello así como mis ídolos musicales; por lo que resignadamente en cada inicio de periodo escolar era necesario acudir a la famosa “peluquería”, con la pena advertida que de no ir a la escuela portando el ansiado e impuesto corte, y de aprobar ante el ojo inspector de la estricta directora, automáticamente tenía el poder de regresarme a casa por greñudo y además restaba el enojo de mis padres.

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Pero en realidad el acudir a ese corte de pelo, era algo muy divertido, siempre me llamo la atención que afuera había un enorme caramelo de colores blanco rojo y azul, y cuando giraba parecía inspirado en alguna canción de cri cri, quien siempre me ha gustado.

Mientras esperaba al peluquero en servicio, veía en una mesa ejemplares del lágrimas y risas, periódicos atrasados y hasta revistas con damas en ropa breve sin desnudos;  además de uno que otro folleto con fotos de diferentes “casquetes cortos” o tipos de barba. Todo para varones y con un costo bastante económico.

Pero más me llegó a llamar la atención, la forma en que el barbero hacía el servicio al cliente anterior a mí, usando ese enorme asiento de posiciones, y usando cualquier cantidad de tijeras, navajas, brochas y distintos utensilios para esta noble labor, y cómo, pacientemente, el señor cliente escuchaba cómo afilaban la navaja en una tira enorme de cuero; para dejarlo finamente impecable; oh si, en verdad!!!

Con el paso del tiempo, y eliminada la restricción escolar para el uso del cabello, por supuesto que mientras lo tuve, aproveché rebeldemente para hacerme todos los cortes posibles y largos, tipo rockero, pop, influencias etc;  cambiando la peluquería del caramelito, por las estéticas unisex, las que casi siempre tenían trabajando una quimera como figura decorativa.....y predominio del Tv y Novelas en vez del Lágrimas y risas.

Ya con la edad, y habiendo decidido usar barba, fue entonces cuando quise regresar a la peluquería de caramelo, con la terrible sorpresa de que eran muy difíciles de encontrar, casi habían desaparecido por completo.

Las modas cambiantes habían dado al traste con este tipo de negocios reduciéndolos para dar paso a una cantidad innumerable de estéticas para hombres y mujeres.

Sin embargo como se habrá podido advertir de un tiempo a la fecha, han surgido cualquier cantidad de barberías de moda hipster, ahora que el usar barba se ha convertido en casi una necesidad de presencia masculina, incluso para quienes honestamente no les queda; pero es ahora, cuando con un concepto “Retro”; puedes irte a que te corten el cabello, boleen zapatos, te hagan la barba, las uñas de manos y pies, te pinten el cabello, te depilen las cejas, hagan un facial, y quizá hasta un tatuaje!!  Por supuesto que con un rico whisky de buena calidad que obvio te regalan; pero que al final sales pagando con los exagerados y ridículos precios que algunos cobran; para mi ir ahí fue debut y despedida. Y por supuesto no tuvo nada que ver con el precio, la atención, la música excelente, la plática, el trago y el buen ambiente, incluso que no hubiera quimera (aparentemente); sino simplemente por la mala calidad del corte y la barba.

Pero fue entonces que tras larga búsqueda, pude encontrar, al estilo que yo deseaba otra Peluquería y Barberia de “caramelito”, en la que con austeridad, no se si republicana; y sin lujos hipsters, me hacen un excelente corte y barba por menos del 10% de lo que cobran otros lugares, sin quimera y con gran calidad, en dónde hay un buen periódico como el diario de México y ocasionalmente la televisión con las noticias y en el radio laaaaaa zetaaaaa

Y precisamente platicando con Beto, mi peluquero, me comentaba precisamente de cómo este tipo de negocio de Barberia “retro” les ha afectado, no necesariamente por ser competencia, sino por el encarecimiento de las tijeras, las navajas, las brochas y demás utensilios para esta noble labor; pero también, por supuesto por la falta de preparación de muchos colegas quienes brincaron de la estética a la barbería Sin tener los conocimientos capacitación y mucho menos experiencia en hacer barba, así que.... piense muy bien estimado lector y de la oportunidad a quienes por años se han dedicado a la barbería. LIBEREN AL KRAKEN!!!

Imagen de miguel.contreras

Mike Volta


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