Ciudad de México.- La situación laboral en México atraviesa uno de sus momentos más complicados y prueba de ello lo evidencia el informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el  cual reveló que en febrero pasado el desempleo creció 3.7 por ciento, con lo cual se ubicó en la tasa más alta desde septiembre de 2016.

De acuerdo con cifras ajustadas por estacionalidad, el organismo subrayó que la Población Económicamente Activa (PEA) aumentó .1 por ciento en comparación con el primer mes de 2020, mientras que en el cruce a tasa anual, los datos pasaron de 3.4 a 3.7 por ciento.

Mientras que la necesidad de trabajar más horas también rompió techo, ya que los números registrados no se veían desde noviembre de 2015. En tanto, la informalidad laboral sigue al alza.

En ese sentido, la subocupación —población ocupada que tiene la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual le demanda— representó el 9.3 por ciento. En su comparación anual tuvo un repunte considerable, toda vez que venía de un 6.8 por ciento.

Según cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que elabora el Inegi, la tasa de la informalidad fue de 56.3 por ciento, lo cual fue superior a la del mes anterior —53%—, pero menor en 1.4 puntos a la que se obtuvo en febrero de 2019.

ACTIVIDAD ECONÓMICA TIENE SU PEOR ARRANQUE 

Otro dato alarmante difundido por el Inegi, fue el Índice Global de la Actividad Económica de México (IGAE), el cual en enero de 2020 se contrajo 0.7 por ciento en su cruce anualizado, lo que equivale a su peor inicio de año desde 2009, cuando en aquella ocasión retrocedió 5.96 por ciento.

A pesar de que en diciembre del año pasado este indicador tuvo un alza de 0.1 por ciento, al comenzar 2020 prevalece el terreno negativo, lo cual según especialistas, muestra las carencias de las autoridades para detonar el mercado interno, las actividades industriales y los servicios del país.

IMCM

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