COREA DEL SUR.- El líder de la secta cristiana surcoreana Shincheonji, Lee Man-hee, de 88 años, fue detenido hoy por tratar de obstruir supuestamente los esfuerzos para contener la propagación del coronavirus cuando ese grupo se convirtió en el epicentro del principal brote que ha afectado a Corea del Sur.

Un tribunal de Suwon, ciudad al sur de Seúl, emitió este sábado la orden de arresto contra Lee por considerar que remitió a las autoridades sanitarias documentos falsos sobre el número de participantes en las distintas ceremonias religiosas celebradas por la secta en febrero, cuando Shincheonji disparó el número de contagios en el país asiático.

Durante los primeros meses de 2020, más de 5 mil 200 personas miembros del grupo resultaron positivos al virus, lo que representa el 36% de todos los casos de Covid-19 en el país.

Lee está acusado de proporcionar información falsa a las autoridades sanitarias sobre el número de personas que participaron en las celebraciones de la Iglesia de Shincheonji de Jesús durante el mes febrero en Seúl.

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También está acusado de apropiarse de 5 mil 600 millones de won de la Iglesia de Shincheonji de Jesús y de llevar a cabo actos religiosos no autorizados entre 2015 y 2019, según recoge la agencia de noticias Yonhap.

 “Puede haber debate sobre algunos cargos, pero otros han sido confirmados. Es más, hay circunstancias que indican sistemáticos intentos de destruir pruebas, por lo que no puede descartarse que haya intentos similares en el futuro”, señaló el juez Lee Myeong Chul para justificar la orden de detención.

Lee ya fue interrogado dos veces durante julio, pero los investigadores solicitaron su detención el pasado martes. Además, siete miembros de la Iglesia de Shincheonji de Jesús, tres de los cuales están detenidos, fueron imputados esta semana por cargos semejantes.

La secta religiosa ha emitido un comunicado en el que asegura que no ha obstruido las investigaciones de las autoridades sanitarias, sino que simplemente ha mostrado recelo ante la cantidad de información solicitada sobre sus feligreses.

Además, ha reivindicado que “la orden de detención no es un veredicto de culpabilidad”. “Haremos todos los esfuerzos posibles para revelar la verdad”, afirmó la Iglesia de Shincheonji de Jesús.

DVC

 

 

 

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